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jueves, 22 de octubre de 2026

Una belleza que destruye

 

Sargent, Champagne, 1883


El caso de Mme. X y John Singer Sargent

Quién diría.

Sargent, Mme. X, 1884


Este cuadro provocó un tremendo escándalo y significó un cambio de rumbo total en la vida del joven Sargent.

John Singer Sargent, del cual hablamos por aquí, era americano, pero nacido en Florencia. Hombre de mundo, pintor viajero incansable. Como todo joven artista que quiere progresar en su profesión, anhelaba hacerse un hueco entre la alta sociedad parisina, donde pudieran hacerle encargos.

Sargent, Autorretrato, 1907

jueves, 24 de septiembre de 2026

Pintar la Capilla Sixtina, 2da parte





Miguel Ángel Buonarroti, El Juicio Final, Capilla Sixtina,
1541




El Juicio Final

Miguel Ángel Buonarroti, genio y figura.

Le encargaron pintar la bóveda de la Capilla Sixtina con técnica al fresco, que no conocía y que detestaba porque era escultor. Y estuvo 4 años lidiando con eso y nos regaló una maravilla que aún nos sigue asombrando después de 5 siglos. Te lo conté hace unos meses por aquí y en esa oportunidad te había prometido la 2da parte: el altar de la Capilla Sixtina, el Juicio Final.

Miguel Ángel entregó la bóveda en 1512 con gran alivio.

Pero el altar de la Capilla seguía siendo antiguo. Había unos frescos pintados por Perugino sobre la vida de Moisés, la Adoración de los Magos y la Asunción de la Virgen. En 1525 habían sido dañados por un incendio y estaban en un estado muy penoso. Existía la necesidad imperiosa de dignificar ese altar.

Sebastiano del Piombo le comentó a nuestro artista en una carta de 1533 que el Papa Clemente VII le iba a ofrecer un encargo espectacular.

Caronte, detalle



En 1534 el Papa llamó a Miguel Ángel a Roma y le pidió que pintara el tema de la caída de los ángeles rebeldes. Sin embargo, el Papa murió a los dos días y el proyecto quedó en la nada.

Sin embargo, (¡no, otra vez no!) en 1535 el nuevo Papa Paulo III retomó la idea, pero le pidió esta vez que representara el Juicio Final. Exactamente 24 años después de la entrega de la bóveda de la Capilla. Miguel Ángel tenía 61 años y se sentía un anciano (conste que murió a los 89). Firmaron un contrato en el que el artista recibiría un alto pago mensual más los materiales, especialmente la cantidad de azul de ultramar que haría falta (lo vimos por aquí). Uno de los pigmentos más caros que existen y necesitaba mucho, pero mucho (el altar tiene 167 m², para que te des una idea). Empezó en 1535: alisó la pared, cerró dos ventanitas y eliminó algunas molduras.

Los ángeles, detalle



No pudo empezar hasta el año siguiente, pues Sebastiano insistía en que se debía pintar al óleo y Miguel Ángel quería seguir con el fresco. Cuentan que, furioso por el retraso, se impuso y dijo que la pintura al óleo es un arte para mujeres y no para gente ociosa como Sebastiano (fin de la amistad, lógicamente). Recién pudo ponerse a pintar en 1536. Lo terminó en 1541. 

Paulo III quiso ver los trabajos. Estaba acompañado por Biagio di Cesena, el maestro de ceremonias del Vaticano. Durante esta visita este señor se lo pasó criticando la cantidad de desnudos que hay en el altar. Miguel Ángel, a manera de venganza, lo retrató en el Infierno, rodeado de demonios, como Minos, con orejas de burro y ocultando su desnudez con una serpiente (en el ángulo inferior izquierdo). (No hagas enfadar a Miguel Ángel, que te manda al infierno…) Es que tantos desnudos en un altar provocaban bastante escozor. Cuando Biagio se quejó ante el Papa, éste le dijo que no podía hacer nada al respecto, pues su jurisdicción no llegaba hasta el Infierno y que el retrato debía quedar allí. Y así quedó.



Minos, detalle


Entretanto, cuenta Vasari, el artista se cayó del andamio y se rompió una pierna. Furioso, lleno de ira, no dejaba que nadie lo curara. Apareció por ahí Baccio Rontini, florentino, uno de sus amigos y gran médico. Fue a verlo, pero nadie en la casa le abrió la puerta. El médico se las ingenió para entrar por lugares secretos y fue buscando al artista por todas las habitaciones, mientras éste, desesperado, huía sin muchas posibilidades de escapatoria. Baccio no se separó de él hasta que estuviera completamente curado.

No quiero extenderme mucho sobre la obra en sí, pues puedes encontrar estas explicaciones en cualquier lado.


Cristo Resucitado y la Virgen María,
detalle



El Juicio Final tiene como protagonista a Cristo Resucitado, una figura fortachona, musculosa, como todas las de Miguel Ángel, que castiga y bendice. Es una figura enorme y representado sin barba: como lo era en la época de los primeros cristianos y que alude a su Resurrección. Miguel Ángel hace referencias en toda la obra a la tradición anterior. El tamaño del Cristo no sólo se debe a su rol como Juez, sino que a la vez toma la idea de la perspectiva jerárquica medieval, la jerarquización de las figuras por su tamaño. Fíjate el tamaño de la Virgen, a su lado, suplicando misericordia por los condenados.



San Bartolomé y autorretrato de
Miguel Ángel, detalle


A los lados y a sus pies, San Lorenzo, con su parrilla, y San Bartolomé, con su propia piel desollada. Se dice que esa piel lleva un autorretrato de Miguel Ángel, firmando así la obra y presentándose como pecador que implora perdón.


Los condenados, detalle



La estructura de la obra recuerda los retablos medievales. Estos altares estaban construidos con franjas horizontales y verticales (“calles” y “campos”), divididos en secciones más pequeñas con las pinturas alusivas a la dedicación de dicho altar. Miguel Ángel pone a Cristo como figura central y la estructura compositiva de toda la obra se divide, como en un altar antiguo, en franjas horizontales (Cielo, Juicio, Infierno) y verticales (condenados y perdonados).


Los resucitados, detalle


Inmediatamente provocó un escándalo por la cantidad de desnudos presentes y se lo acusó de herejía. Tanto Paulo III como sus sucesores fueron muy tolerantes y comprendieron el valor de la obra. Sin embargo, después de la muerte de Miguel Ángel, el Papa Pío V ordenó cubrir esos desnudos con paños. El encargado fue Daniele da Volterra, uno de sus discípulos, que quedó signado para la posteridad por este trabajo, que, después de todo, ni siquiera lo pudo terminar, pues murió al poco tiempo. Cada cierto tiempo, la polémica se reavivó y hubo varios intentos de continuar con este trabajo.

El Juicio Final fue restaurado en los años ’80.
Los trabajos duraron 13 años y fueron financiados por la TV japonesa. Hacía falta una restauración profunda, no sólo para retirar los “calzones” de Volterra, sino también para devolverle el colorido perdido tras siglos de hollín de velas y reparaciones mal hechas.

Así es como un hombre al que no le gustaba pintar porque era escultor, que se consideraba un anciano, que no dominaba la técnica del fresco, nos dejó una de las grandes obras maestras de nuestra cultura occidental. Demostró lo que sabía hacer y aceptó el desafío.

Genio y figura.

(Y como si fuera poco: enseguida le pidieron que pintara la Capilla Paolina.)



Fuentes: Miguel Ángel, Cartas (selección D.García López),

Madrid, Alianza, 2008

Vasari, G., Las vidas, Madrid, Tecnos, 2006

jueves, 17 de septiembre de 2026

Monet y Theodore Robinson



Si te pregunto quién pintó este cuadro, ¿qué dirías?

Te dejo unos minutos para que lo pienses.

….

….

….

¿Monet?

No, fue pintado por Theodore Robinson. (Paisaje de invierno, 1889)

jueves, 25 de junio de 2026

Una caja de sorpresas

 

Caillebotte, Veleros en el Sena junto a Argenteuil. 1892


El ingeniero Caillebotte

Hay personas que, cuando se ponen un objetivo por delante, no paran hasta conseguirlo. No importa el tiempo o el esfuerzo que les lleve esa meta. Y si son perfeccionistas, no lo dejarán hasta que sea lo mejor de lo mejor.

Gustave Caillebotte fue una de ésas.

Caillebotte, Remeros en el Yerres, 1877

jueves, 18 de junio de 2026

Los españoles invadieron el Louvre

Goya, Los desastres de la guerra, Así sucedió, 1820, grabado

 

El General Álava y el Louvre

Órdenes son órdenes y cuando el Patrimonio Cultural Nacional está en juego no hay mucho margen de duda.

Si te pregunto si sabes quién fue el Gral. Álava y cuál fue su mayor logro, seguramente me dirías que no lo conoces. Y no te culpo: es uno de esos personajes históricos que quedan relegados en alguna página, mientras prestamos atención a otros acontecimientos.

Salter, Miguel Ricardo de Álava, 1840


Hace algún tiempo te traje la historia del “Spanish Gift”, con Fernando VII y el duque de Wellington. El equipaje del rey José. (Lo vimos por aquí.) En esa oportunidad te conté qué había pasado con las obras de arte de las que José I Napoleón (y el mismo Napoleón y otros tantos mariscales, como, p.ej., Soult) se había apropiado en la invasión a España y en la Guerra por la Independencia. El asunto no terminó ahí.

Flaugier, José I, 1809


Y tuvo final feliz.

jueves, 30 de abril de 2026

Hazte fama y échate a dormir

 

Cano, El rey de España, 1640


Alonso Cano, ¿asesino?

Si me lees desde hace tiempo, ya sabes que en la larga lista de pintores de la Historia ha habido de todo. Asesinos, malos tipos, avaros, soberbios, santos, investigadores, usureros, prestamistas, héroes…

Hay un caso muy peculiar, el de Alonso Cano.

¿Quién fue? Uno de los más famosos e importantes pintores del Barroco de Granada. Y no sólo pintor, sino también escultor y arquitecto. Su padre era artista también y el niño creció en el taller familiar. En Sevilla fue alumno de Herrera y de Pacheco, como Velázquez, a quien, por supuesto, conocía bien y por quien testificó a favor de su nobleza de sangre, para que éste pudiera conseguir el título de hidalgo. 

Cano, Inmaculada Concepción,
1648

jueves, 19 de marzo de 2026

¿Extravagante u obsesivo?

Mir, Almendros floridos, s.f.


Las anécdotas de Joaquín Mir

No sé si te acuerdas. Hace un tiempo te conté algunas cosas sobre Mir y analizamos una de sus obras.

Es un pintor que me encanta. Esas armonías de colores atrevidos, que difícilmente te las enseñan en Bellas Artes. Son cuadros que te llaman desde lejos para que te acerques a verlos.

Mir, La ermita de San Juan, 1922


jueves, 12 de marzo de 2026

¿Qué hace un pintor veneciano con un sultán?

 

Bellini, Mehmed II, 1480

Gentile Bellini y Mehmed II

Alguna vez te hablé de los hermanos Bellini.

Su padre Jacopo tenía un taller muy productivo en la Venecia del siglo XV. Tuvo 3 hijos: Gentile, el mayor; Giovanni, de quien te hablé por aquí, y Nicolasa, que se casó con Mantegna (y todo quedó en familia).

Gentile heredó el taller de su padre. Le tocaba pintar los retratos de los dogos de la administración de Venecia y cumplir con los encargos de cuadros conmemorativos de las celebraciones de su ciudad.

Gentile Bellini, Autorretrato, 1496


Sin embargo, su carrera artística se interrumpió por un suceso que te quiero contar.

jueves, 8 de enero de 2026

¿Cómo llegamos a esto?

 

Rauschenberg, White Paintings, díptico, 1951


De Rafael a Rauschenberg

Estábamos terminando el semestre con mis alumnos. Día de práctica.

Solemos hacer análisis de cuadros, según mi metodología, para que puedan afrontar el examen final sin problemas.

El examen final esta vez tocó desde el Barroco hasta la Pintura actual, así que la mezcla de estilos era bastante sorprendente. Rembrandt, Kandinsky, Klee, Krasner, Watteau, Seurat, Monet…

Verlos así, todos mezclados, suele ser un ejercicio interesante. Esta vez era la primera ocasión en que se enfrentaban al análisis de la pintura abstracta. Y llegamos a este cuadro de Rauschenberg.

Rauschenberg, White Paintings, panel de 7,
1951


jueves, 4 de diciembre de 2025

Gestor, financista y filántropo

 

Caillebotte, Boulevard Hausmann, Balcón, 1880


El testamento de Gustave Caillebotte


Hoy te traigo la figura de Gustave Caillebotte. Era uno de los pintores impresionistas y no es muy conocido.

Caillebotte, Autorretrato, 1892


Sin embargo, fue fundamental para el desarrollo del movimiento.

De la alta sociedad parisina y de gran fortuna, no se veía en la necesidad de vender sus cuadros y, por eso, a su obra no se le prestó atención por mucho tiempo. Renoir lo presentó al resto del grupo. Participó en la 2da exposición impresionista y enseguida tomó las riendas de la gestión.

Monet, Ciruelos en flor, 1879 (rechazado)


jueves, 27 de noviembre de 2025

Estos holandeses….


Kalf, Naturaleza muerta con jarra de plata, 1655


Arte y ciencia en el Barroco holandés

 

Cuesta mucho explicar qué tienen en común el Renacimiento italiano y el holandés.

Lo mismo con el Barroco. Tan diferentes y tan iguales a la vez.

de Heem, Vanitas, 1628

Es curioso, pues ante los mismos problemas el sur reaccionó de una manera, mientras que el norte decidió seguir por otros caminos. Hubo influencias mutuas, claro.

jueves, 6 de noviembre de 2025

La decoración siniestra de la Quinta del Sordo

Goya, Perro semihundido, 1820


Los murales de la casa de Goya


O “Pinturas negras”, porque son muy tétricas. Una decoración extraña hecha por Goya para su domicilio particular. ¿Por qué habría de querer convivir con ellas? ¿Qué lo llevó a pintarlas?

Goya, El aquelarre, 1820

Nunca lo sabremos. Nos podemos imaginar que era una manera de exteriorizar sus demonios. ¿La enfermedad? ¿La desesperanza de una España anclada en vaivenes políticos y el atraso? Sea lo que sea, esas pinturas fueron fuente de inspiración para las generaciones posteriores de artistas, como para los surrealistas o los expresionistas.

Goya, Romería de San Isidro, 1820


jueves, 30 de octubre de 2025

Destruyendo bulos

 

El Greco, El caballero de la mano en el pecho, 1580


El Greco y sus problemas de visión

Las fake news no son sólo producto de los medios de comunicación actuales. ¡Cuántas historias se han creado de un personaje y se han repetido una y otra vez, hasta que se instauran como verdad indiscutible?

Una de ellas es la de los problemas de visión de El Greco. Durante siglos se ha dicho que pintaba así por un supuesto astigmatismo en los ojos.

El Greco, Expulsión de los mercaderes del templo,
1570

jueves, 9 de octubre de 2025

Diario de viaje


Sargent, Scuola di San Rocco, Venecia, 1903, acuarela

Las acuarelas de John Singer Sargent

Hace unos días tuve una conversación muy entretenida sobre la amistad entre Sorolla y Sargent con una persona que había asistido a una de mis charlas. Terminamos hablando sobre las acuarelas de Sargent.

Me quedó el tema en la cabeza varios días. Fui a revisar mis libros sobre este artista y me quedé mirando largo rato sus acuarelas. Madre mía, qué talento. Después de él no hubo más que hacer, superó los límites de la técnica.

Sargent, Tirol, 1914, acuarela


jueves, 28 de agosto de 2025

Los ángeles del barro

 

Ghiberti, Puerta del Paraíso, Baptisterio de San Juan,
Florencia, 1452

Cuadros desaparecidos

(y algunos, recuperados)

No sólo los ladrones hacen desaparecer las obras de arte. Las guerras, p.ej., como pasó con el Altar de Gante (lo vimos por aquí). O los desastres naturales: inundaciones, terremotos, erupciones de volcanes, avalanchas…

Un caso muy famoso es la inundación de Florencia en noviembre de 1966. La ciudad está recorrida por el río Arno, que parece inofensivo cuando lo ves, pero no siempre fue así. La lluvia alcanzó ese día un 44% más de lo usual, durante 2 infernales días y el río se desbordó hasta llegar a los 3 m. Murieron 101 personas. 


jueves, 21 de agosto de 2025

Una obra de arte en la basura

 

Tamayo, Tres personajes, 1970

Cuadros perdidos


(Y esta vez, recuperado)

A veces pasan cosas muy raras. Como encontrarte en la calle con un cuadro en el contenedor de la basura.

La historia tiene que ver con este cuadro de Rufino Tamayo, pintor mexicano. Creo que hasta ahora no te he hablado de él. Injustamente, pues me encanta. Si tienes oportunidad de ver alguna de sus obras en vivo y en directo, no pases de largo. Es que las fotos desmerecen muchísimo su trabajo.

Tamayo, Dos personajes, 1961


jueves, 14 de agosto de 2025

Una batalla perdida

Salon del Cinquecento, Palazzo Vecchio, Florencia


Cuadros desaparecidos

¿Dónde estará? ¿Existirá todavía?

Esta vez no hay delincuentes, sólo ganas de redecorar.

Todo empezó en 1503 cuando la República de Florencia encargó a Leonardo y a Miguel Ángel la decoración de la Sala del Consejo del Palazzo Vecchio. A Leonardo le concedieron la pared de la derecha y a Miguel Ángel, la de la izquierda. Leonardo debía pintar la Batalla de Anghiari (1440) y Miguel Ángel, la Batalla de Cascina (1364), sucesos históricos en los que los florentinos salieron victoriosos. El espacio asignado era de 7 m de alto por 17 m de largo.

Leonardo, Estudio de caballos para "La
Batalla de Anghiari", 1503


jueves, 7 de agosto de 2025

Aunque no lo creas, este cuadro estuvo desaparecido

 

Monet, Impresión: amanecer, 1873


Cuadros desaparecidos

(y, esta vez, recuperados)

Hay cuadros que han cambiado la Historia y éste es uno de ellos.

“Impresión: amanecer” es la pintura que dio el nombre al Impresionismo (lo vimos por aquí). Monet lo pintó desde la ventana de su hotel en Le Havre, una mañana de noviembre a las 7.35 hs. 

Está en el Museo Marmottan de París, el Museo de Monet y Morisot. Un poco alejado del circuito turístico, pero, si quieres ver pintura impresionista y sin hacer muchas colas… vale la pena.

(Imagen: artnexus)

Pero hubo un tiempo en que no se sabía dónde estaba estaba este cuadro.

jueves, 31 de julio de 2025

Un comando con ametralladora para robar 3 cuadros

 

Museo Nacional de Suecia, Estocolmo


Cuadros desaparecidos

(y, esta vez, recuperados)

Hace frío. Faltan 3 días para la Navidad y todo el mundo está comprando regalos.

Era el 22 de diciembre de 2000, 17.15 hs: noche cerrada en Estocolmo. Tres hombres encapuchados entraron, armas en mano (uno de ellos, con ametralladora), inmovilizaron a los guardias y se llevaron lo que venían a buscar: un autorretrato de Rembrandt y dos cuadros de Renoir (Joven parisina y Conversación). En total, el valor de estas pinturas era de aprox. 36 millones de dólares.

jueves, 29 de mayo de 2025

Cada silla, una identidad

 





Las sillas vacías de Van Gogh

Van Gogh es inagotable. De sus más de 800 cartas que su cuñada guardó celosamente puedes recorrer el alma de una persona que sufre, llena de anhelos y proyectos, compasiva, iracunda, apasionada… Y con pasión por el color.

En esa conversación con su hermano (y amigos y familiares) se va desgranando todo su recorrido como artista, sus aprendizajes, sus inseguridades. Y cada cuadro, detallado, e incluso, con pequeños dibujos explicativos en la misma hoja. Está todo perfectamente documentado (y yo te diría como en ningún otro artista) y lo que no es porque los protagonistas decidieron callar.

Hoy te quiero contar la historia de dos cuadros suyos muy “curiosos”. Al menos, así se los describió a su hermano: las dos sillas vacías, la de Gauguin y la de él mismo.