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jueves, 12 de marzo de 2026

¿Qué hace un pintor veneciano con un sultán?

 

Bellini, Mehmed II, 1480

Gentile Bellini y Mehmed II

Alguna vez te hablé de los hermanos Bellini.

Su padre Jacopo tenía un taller muy productivo en la Venecia del siglo XV. Tuvo 3 hijos: Gentile, el mayor; Giovanni, de quien te hablé por aquí, y Nicolasa, que se casó con Mantegna (y todo quedó en familia).

Gentile heredó el taller de su padre. Le tocaba pintar los retratos de los dogos de la administración de Venecia y cumplir con los encargos de cuadros conmemorativos de las celebraciones de su ciudad.

Gentile Bellini, Autorretrato, 1496


Sin embargo, su carrera artística se interrumpió por un suceso que te quiero contar.

Los turcos acechaban a Europa y habían hecho caer al Imperio Bizantino, el lejano y superviviente Imperio Romano de Oriente, en 1453. Constantinopla estaba en manos de los otomanos. A Venecia no le convenía una guerra con estos vecinos: la ciudad, desde siempre, había sido la puerta de entrada de las mercancías de Oriente, especialmente, pigmentos, metales, algodón, especies y sedas. Hubo unos años de tregua, más que nada por conveniencia comercial, y ambas partes aprovecharon el momento.

Anónimo, Mehmed II, el Conquistador,
sg.XV


Mehmed II, el Conquistador, era el sultán del Imperio Otomano. Era un conocedor de las artes y gran admirador de la cultura italiana. Y también, un gran coleccionista.

En ese tiempo de paz inestable, el sultán, como parte de las condiciones de la tregua, pidió que Venecia le enviara el mejor pintor de la ciudad, pues quería ser retratado a la italiana, es decir, como a los grandes señores del momento. Además, invitó al Dux de Venecia a Constantinopla, pero esta invitación fue rechazada muy diplomáticamente, pues se temía que fuera una emboscada.

Bellini, Mujer turca, 1480,
dibujo a tinta


Gentile Bellini fue el elegido y tuvo que partir hacia Constantinopla en 1479. El taller familiar quedó a cargo de Giovanni y éste, al estar Gentile ausente, cobró fama y autoridad y sus obras fueron mejor conservadas. Cosa que no pasó con las de Gentile: casi no nos quedan pinturas de su mano y las que existen están en pésimo estado.

Gentile estuvo en Constantinopla hasta 1481. Pintó el retrato del sultán; nos quedan de esa estadía, además, un retrato doble, dos dibujos de modelos turcos y una acuarela.

Es algo rarísimo que Venecia haya accedido a prestar a su pintor más importante, dado que los turcos eran una amenaza para la Humanidad. ¿Cómo puede ser que Gentile sea enviado al enemigo o que se accediera a cumplir con el deseo del que había hecho caer a Bizancio? Muy probablemente, Gentile no sólo iba en una misión artística, obligado por la diplomacia, sino también como espía.

Atribuido a Bellini, Mehmed II con un joven dignatario,
1480


El sultán aparece retratado a la manera italiana, en ¾ de perfil y en fondo oscuro. Gentile detalla perfectamente las texturas y distintas calidades de las telas y de las joyas. La figura está insertada en un marco dorado, con arco y pilares, y, delante, una repisa de mármol con un tapiz turco con piedras preciosas. (Mira cómo representa la textura de la piel, el brillo de las perlas… Maravilloso.)

En la parte inferior Bellini ha puesto la inscripción “Victor Orbis” (“Conquistador del mundo”) y una leyenda más larga. No es fácil de descifrar, porque esa parte está muy dañada, aunque aparentemente se cita la habilidad de Bellini, que retrata al sultán según su naturaleza y apariencia, y cita la fecha de ejecución: 15 de noviembre de 1480.

Bellini, Procesión en la plaza de San Marcos,
1496


Las 6 coronas que aparecen sobre el arco quizás tengan que ver con las tierras conquistadas. En el tapiz hay otra corona. La interpretación es que quizás indiquen la línea de sucesión que lo hizo llegar al trono.

Cuenta la leyenda que, cuando Bellini representó la decapitación de Juan el Bautista ante el sultán, éste le argumentó que el cuerpo no reacciona así ante la decapitación, Mandó matar a un esclavo para que viera cómo se contraen exactamente los músculos. Ante esta situación, Bellini, horrorizado, quiso terminar su contrato lo antes posible. Pero probablemente esto no sea cierto.

Bellini, Joven turco, 1480,
dibujo a tinta


La realidad es que Gentile terminó el retrato. Le regaló al sultán un cuadro de la Virgen y el Niño y éste lo recompensó con ropas lujosas, muchas joyas y una pensión de por vida.

Actualmente el cuadro se encuentra en la National Gallery de Londres. ¿Cómo llegó hasta allí? El hijo de Mehmed no compartía los gustos de su padre y se sacó de encima todas las obras de inspiración europea. Vendió el cuadro en un bazar. Apareció en el siglo XIX en manos del hijo de un inglés que había trabajado para la República Veneciana, que a su vez lo había recibido de una familia italiana, en pago de deudas. Lo compró Sir Layard en 1865 y a su muerte, en 1916, pasó a formar parte de la colección de la National Gallery.

El cuadro está en muy mal estado y muchos piensan que sólo el 10% es de la mano de Bellini, que el resto ha sido repintado a través de los siglos. Tuvo una influencia muy profunda en el arte europeo e inició toda una tradición orientalizante, con motivos muy exóticos.


Fuentes: Bialostocki, J. Spätmittelalter und beginnende Neuzeit.

Berlin, Propyläen V., 1990

Welch,E. Art in Renaissance Italy. Oxford, Oxford Univ. Press, 2000

Web de la National Gallery


 

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