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jueves, 25 de junio de 2026

Una caja de sorpresas

 

Caillebotte, Veleros en el Sena junto a Argenteuil. 1892


El ingeniero Caillebotte

Hay personas que, cuando se ponen un objetivo por delante, no paran hasta conseguirlo. No importa el tiempo o el esfuerzo que les lleve esa meta. Y si son perfeccionistas, no lo dejarán hasta que sea lo mejor de lo mejor.

Gustave Caillebotte fue una de ésas.

Caillebotte, Remeros en el Yerres, 1877

No sólo fue pintor, mecenas de sus colegas impresionistas, organizador y financiador de sus exposiciones, sino también jardinero experimental (lo vimos aquí), filatelista de primera (su colección está en la British Libray) y también ingeniero naval.

Caillebotte, Remando en el Yerres, 1877


¿Había estudiado Ingeniería? No, había estudiado un tiempo Derecho y lo dejó para dedicarse a la Pintura. Tenía una buena cuenta bancaria que le permitía dedicarse a lo que quisiera, e, incluso, comprarles cuadros a sus amigos o pagarle el arriendo de su taller en París a Monet.

Caillebotte en su "Araigneé"

Era un hombre de ciudad, aunque no tanto. La familia tenía una casa en Yerres (todavía existe y se puede visitar) y allí pasaban los veranos, al lado del río del mismo nombre. Seguramente, la familia salía a remar y a disfrutar del agua, algo que se había puesto muy de moda por esos tiempos.

Caillebotte, Jardín en Yerres, 1876

Sin embargo, a Caillebotte lo entusiasmaron Renoir y Monet, quienes le mostraron el mundo de las regatas. Sisley le enseñó a navegar en velero. En 1876 se inscribió como miembro del Círculo de la Vela de París y, como era de esperar, al tiempo terminó siendo vicepresidente del club (y, por supuesto, mientras tanto, pintando y organizando las exposiciones impresionistas). Compró su primer barco en 1878, el Iris, y con él participó en varias regatas por la Normandía.

Renoir lo pintó en este cuadro: es el personaje sentado en primer plano, a la derecha.

Renoir, Almuerzo de los remeros, 1891

En 1881, después de la muerte de la madre, Gustave y Martial, su hermano, compraron un terreno alargado en las orillas del Sena, en Petit Gennevilliers, cerca de las instalaciones del Círculo de la Vela. En París ya no quedaba ninguno de los amigos: Renoir vivía en París, pero viajaba mucho; Monet, en Vétheuil y luego se iría a Giverny; Pissarro y Sisley, en la campiña, como siempre; Manet estaba muy enfermo y con Degas casi ni se hablaban.

Caillebotte, Veleros en Argenteuil, 1888


Vivir en Petit Genneviliiers le permitía poder navegar sin problemas y desarrollar sus dotes de jardinero.

Construyó, además de la casa, una para sus empleados y marineros, un invernadero y un taller, no sólo para pintar, sino también para construir sus barcos.

Construyendo Roastbeef, 1891

Es que, como te decía arriba, no le alcanzaba con navegar, no: tenía que diseñar él mismo su velero.

Te aseguro que no entiendo de navegación y menos de construcción de barcos. Te contaré aquí lo que comentan las biografías de este pintor.

Planos en la revista "Le Yacht", n°104

Diseñó acerca de 21 veleros no sólo para él sino también para otros aficionados. Introdujo mejoras en el rendimiento del diseño, colocando lastres externos de plomo y aumentando la superficie de las velas. Buscaba en el diseño una mayor velocidad y lo lograba alargando la longitud (eslora), estrechando el ancho (manga) e ideando una quilla totalmente aerodinámica que proporcionara un mejor deslizamiento.


Por supuesto, también competía con ellos y siempre ganaba. La movida fue muy astuta. Como vicepresidente del Círculo, cambió los reglamentos de las categorías de las regatas y, por supuesto, sus diseños encajaban a la perfección en esas nuevas categorías. Y como era de esperar, él era el campeón. Sus triunfos los logró con Condor, Cul Blanc y Roastbeef, que aparece en muchos de sus cuadros.

Caillebotte, Regata en Argenteuil,
1893 (Roastbeef)

Monet creó un jardín para pintar. ¡Caillebotte construía veleros para navegar, ganar regatas y para pintarlos!

Financió la revista Le Yacht, la primera sobre el tema, donde se discutían diseños y aparecían las noticias de las carreras. Por eso es que tenemos mucha documentación sobre esta faceta de su vida.

Caillebotte, Pontón en Argenteuil, 1886


En 1887 Martial se casó y se fue de la propiedad. Mientras tanto, Gustave competía y llegó a ganar 14 carreras. Se convirtió en el referente del yachting en Francia y era su gran orgullo. La pintura, sí, claro, pero allí no ganaba el reconocimiento. De hecho, durante mucho tiempo no se le prestó atención a sus pinturas, a pesar de la importancia que tuvo para el grupo de los impresionistas.

Caillebotte, Esquifes en el Yerres, 1877


En sus últimos años se retiró de la navegación y se dedicó a cultivar sus orquídeas. Gennevilliers había cambiado: se llenó de fábricas y el Círculo de la Vela cambió su sede a Meulan.

Caillebotte, Orquídeas, 1893


Lamentablemente, la casa de los Caillebotte en Petit Gennevilliers ya no existe más: fue destruida en un bombardeo en la 2da Guerra Mundial.

Caillebotte, El jardín en Petit Gennevilliers,
1881


Puedes ver sus diseños aquí.


 Fuentes: de Balanda, M.-J. Gustave Caillebotte: la vie, la technique, l’œuvre peint.

 Lausanne, Edita éd., 1988

Fonsmark, A.-B. y otros. Gustave Caillebotte. Ostfildern, Hatje Cantz V., 2008

 

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