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| Van Gogh, Calle en Auvers, 1890 |
¿Qué es la imprimación
de un lienzo?
¿Alguna vez oíste hablar de la
imprimación de los cuadros? Salió el tema en un almuerzo con unos colegas y aquí vengo a contarte lo que les expliqué.
(Y ya me dirás: “¿A ti te preguntan siempre sobre estas cosas?". Pues sí.)
La imprimación es la primera base
que se le da a un soporte que se va a pintar, ya sea tela, madera, una pared…
como preparación. Quizás, si haces cerámica o has pintado alguna vez una pared
de tu casa o un mueble, habrás oído hablar de esto.
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| Klee, Fuego y muerte, 1940 |
Todos los soportes son materiales rugosos, con hendiduras, hoyitos… La idea de la imprimación es lograr una superficie uniforme que pueda recibir la pintura sin problemas y alisar y rellenar las posibles irregularidades. Incluso, si pintaras sobre una base absolutamente lisa, como, p.ej., una placa plástica, también tendrías que fondearla, pues la pintura no te agarraría.
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| Miguel Ángel, Santo Entierro, 1500 |
Si quieres aplicarle a tu cuadro algún material que le dé textura a tu creación, es el momento de hacerlo. Mira el de mi tetera aquí: está hecho con cemento y polvo de mármol, reproduciendo el lugar. (Fue un encargo; más bien, un desafío…)
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| del Rosso, La tetera, 2020 (colección privada) |
No hay peor cosa que ponerse a pintar una superficie, cualquiera sea, sin imprimar. Me pasó una vez.
Me habían encargado un cuadro
para una exposición que se hacía en un centro comercial a cuento de una reunión
cumbre del Tratado Asia-Pacífico. Por supuesto, me dieron poco tiempo. No sabía
muy bien qué pintar; finalmente, hice un boceto con los íconos de cada país, en
un fondo rojo, lleno de ramas y de flores de cerezo. Sobre madera. Con el apuro
me olvidé de imprimarlo y me puse a pintar toda la tabla con un rojo potente….
Creo que tuve que darle como 5 capas. Mal negocio. Todo por un error tonto. ¡Perdí
un tiempo precioso! Lástima que no tengo fotos de esa obra como para
mostrártela; se lo quedaron los organizadores.
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| Monet, La playa de St. Adresse, 1867 |
Moraleja: siempre imprimar antes de ponerse a pintar.
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| Corot, Le Parc des Lions, 1872 |
Por suerte, hoy en día los bastidores que encuentras en las librerías artísticas ya vienen preparados. De todas maneras, dependiendo de la tela y de tu técnica, a veces conviene darle una mano más de Gesso: es una base acrílica, blanca, que sirve tanto para óleo o para acrílico. Incluso he visto uno que convierte a cualquier superficie en un soporte absorbente, ideal para pintar con acuarela. Así que no te extrañe ver por ahí alguna tela pintada a la acuarela.
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| Gauguin, Las tahitianas, 1891 |
Claro, en blanco. ¿Y no podría ser en otro color? Por supuesto, al Gesso se le puede agregar acrílico de cualquier color. Si quieres darle una atmósfera especial a tu cuadro, como, p.ej., un atardecer muy naranja, una base en ese color te ayudará muchísimo.
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| del Rosso, Cielos del Manquehue V, 2004 |
¿Siempre fueron las imprimaciones en blanco? No, y aquí viene lo interesante. ¡No te imaginas los secretos que esconden los cuadros famosos en sus capas más profundas!
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| Leonardo, Adoración de los Magos, 1481 |
Al principio, cuando todavía se usaban las tablas como soporte, se cubrían con cola de conejo, barnices, caseína, todo venía bien. Más tarde, a la cola de conejo se le fue agregando yeso líquido (por eso, Gesso, en italiano). Finalmente, esta imprimación se afirmó cuando los pintores se volcaron a pintar sobre tela.
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| Tintoretto, Ascensión, 1578 |
En la Edad Media y el Renacimiento temprano lo más usual era la imprimación en ocre, rojo o tierras, especialmente si esas zonas del cuadro serían cubiertas con pan de oro. Recuerda que eran cuadros para ser vistos con luz de velas (lo vimos aquí) y pintados con la técnica de la veladura, es decir, finas capas de aceite con poco pigmento: el fondo de color se trasluce a través de esas capas.
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| Tiziano, La Piedad, 1575 |
Sin embargo, con los venecianos,
como Tiziano o Tintoretto, ya tenemos la imprimación en tonos tierra muy oscuros
o rojizos, por encima de la capa de Gesso blanco. En cambio, se cuenta que
Veronese aplicaba una base verde grisácea, y de ahí que sus cuadros tengan esa
atmósfera tan particular, tan diferente a la de sus compatriotas.
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| Veronés, Las bodas de Caná, 1563 |
Durero llegaba a dar 5 ó 6 capas de imprimación en blanco o gris, hasta estar seguro.
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| Durero, Adoración de la Sma. Trinidad, 1511 |
Caravaggio, el fundador del tenebrismo barroco, ponía una capa de amarillo, ocre y tierra con yeso y la segunda, con negro de humo. O si no, directamente con fondo rojo.
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| Caravaggio, Coronación de espinas, 1603 |
Rubens solía dar una capa de Gesso blanco mezclado con carboncillo aplicado con una esponja; sobre esa base hacía el dibujo con ocres y blancos. Lo mismo hacían Rembrandt y van Dyck (discípulo de Rubens, claro).
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| Rubens, Boceto para Cupido con un delfín, 1637 |
Velázquez, por influencia italiana y flamenca, cubría sus telas con rojos, ocres o grises según el motivo.
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| Velázquez, Caballo blanco, 1634 |
Delacroix, el estudioso del color, trató de descubrir cómo lo hacía Velázquez. En su diario anota sus observaciones. A la imprimación la llama “la cama de la pintura”. Tal cual, ¿no? En su caso toma un poco de todas partes, pero, principalmente, se basa en el fondeado gris.
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| Delacroix, George Sand, 1838 |
Los impresionistas, Van Gogh, Gauguin, trabajaban sobre imprimación blanca. O sin imprimación, para aprovechar la textura de la tela (Monet, Morisot, Van Gogh). El no uso de la imprimación (o imprimación con látex o barniz transparentes) se da muy frecuentemente en el Expresionismo, en la Abstracción o en el Expresionismo Abstracto. Klee, p.ej., pintaba sobre arpilleras muy rugosas sin imprimación.
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| Morisot, La lavandería, 1875 |
Rojos, ocres, tierras, blanco, gris. ¿Por qué? Depende de qué tipo de atmósfera buscas en tu cuadro. ¿Cálida o fría? Por otro lado, a partir de las nuevas teorías de color, hoy en día preferimos el blanco, pues es una base neutra y los colores brillarán por sí mismos, sin contaminaciones de otros. Te da mayor control. Sabemos que los colores interactúan entre sí y que el blanco los hará resaltar, sin ninguna duda. Con el gris pasa otra cosa: ¿recuerdas cuando hablamos del contraste simultáneo (lo vimos por aquí)? Todo color que se aplique sobre un fondo gris se destacará aún más. (Nota al pasar: por eso usamos paletas blancas. Últimamente se han puesto de moda las paletas grises, por la misma razón, pero, no sé, a mí no me terminan de convencer.)
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| Mi paleta gris |
Siempre se dice que una buena base ayuda a que el cuadro llegue a buen fin, aunque no determina, naturalmente, que sea una gran obra de arte. Pero, sin duda, esas capas profundas y secretas determinan la atmósfera del resultado final.
Mira las diferencias entre un
Rembrandt, un Veronés o un Van Gogh… ¡Qué diferentes se sienten, no?
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| Rembrandt, Lapidación de San Esteban, 1625 |
Fuentes: Doerner, M. Malmaterial und seine Verwendung im Bilde.
Stuttgart, Enke V., 1989




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