![]() |
| Goya, Los desastres de la guerra, Así sucedió, 1820, grabado |
El General Álava y el Louvre
Órdenes son órdenes y cuando el
Patrimonio Cultural Nacional está en juego no hay mucho margen de duda.
Si te pregunto si sabes quién fue el Gral. Álava y cuál fue su mayor logro, seguramente me dirías que no lo conoces. Y no te culpo: es uno de esos personajes históricos que quedan relegados en alguna página, mientras prestamos atención a otros acontecimientos.
![]() |
| Salter, Miguel Ricardo de Álava, 1840 |
Hace algún tiempo te traje la
historia del “Spanish Gift”, con Fernando VII y el duque de Wellington. El
equipaje del rey José. (Lo vimos por aquí.) En esa oportunidad te conté qué
había pasado con las obras de arte de las que José I Napoleón (y el mismo
Napoleón y otros tantos mariscales, como, p.ej., Soult) se había apropiado en
la invasión a España y en la Guerra por la Independencia. El asunto no terminó
ahí.
![]() |
| Flaugier, José I, 1809 |
Y tuvo final feliz.
Cuando Napoleón cae, Fernando VII
intentó recuperar las obras de arte robadas, las que aún estaban en Francia,
por medios diplomáticos. Las naciones europeas se reunieron en el Congreso de
Viena, en 1815, para lograr poner orden de nuevo en las fronteras. El embajador
español, el marqués de Labrador, intentó allí llegar a un acuerdo, pero sus
esfuerzos no sirvieron de nada.
![]() |
| López Portaña, Marqués de Labrador, 1833 |
El general Álava era un gran héroe que había peleado en Trafalgar, en Waterloo y en la batalla de Vitoria. Se había hecho muy amigo del duque de Wellington. Había sido destinado como embajador español en La Haya y apenas había asumido, cuando le encargaron una nueva misión: lograr que los cuadros expoliados vuelvan a España.
![]() |
| Lawrence, Duque de Wellington, 1820 |
Fue enviado a París, con el apoyo
de Wellington, que le proporcionó sus tropas. Álava tuvo un encuentro con Luis
XVIII. El rey se mostró indiferente y sólo contestó:
“Ni los doy ni me opongo”.
Frase célebre.
![]() |
| Gérard, Luis XVIII, 1814 |
Álava, con esta respuesta del
rey, se sintió habilitado para tomar cartas en el asunto e informa a Fernando
VII los detalles de la reunión.
![]() |
| Rafael, Sagrada Familia (La Perla), 1518 |
El día 23 de septiembre de 1815 el capitán Miniussir, ayudante de Álava, y una comitiva de 200 soldados ingleses armados, se presentaron en el Louvre. El director, Vivant Denon, se negó a entregar los cuadros, con la excusa de que en el acta de rendición no se estipulaba la devolución de obras de arte. Miniussir logró llevarse 12 cuadros. Informó a Álava acerca de lo sucedido.
![]() |
| Zurbarán, La adoración de los Magos, 1638 |
Al día siguiente, Álava, junto con los soldados ingleses, entró al Louvre y descolgó 284 cuadros y objetos, que habían sido sustraídos de palacios, conventos e iglesias españolas. Por supuesto, con la resistencia de los franceses, los empleados y el público.
![]() |
| Murillo, La fundación de Sta. Maria Maggiore en Roma, El sueño del patricio Juan, 1665 |
Los cuadros fueron transportados desde París hasta Amberes y de allí por barco con una escolta inglesa hasta Cádiz, para evitar tener que cruzar Francia por tierra con ellos.
Llegaron en 1816 a Madrid y
fueron depositados en un almacén de la Real Academia de San Fernando. El rey
español reaccionó con indiferencia y no se hizo cargo del transporte de las
obras; tuvo que pagarlo Wellington de su bolsillo. Muchas de las obras, después
de tantas idas y vueltas, estaban en muy mal estado y fueron restauradas allí
mismo, en la Academia.
![]() |
| Zurbarán, Apoteosis de Sto. Tomás de Aquino, 1631 |
Estos fueron los únicos cuadros que pudieron ser recuperados, salvo 2 de Tiziano que fueron devueltos en 1817. El resto quedó en el Louvre o fueron vendidos posteriormente a otros museos o colecciones, o sea, lo que volvió fue una ínfima parte de lo que fue saqueado. Un caso especial fue la Inmaculada Concepción de los Venerables de Murillo, incautada por Soult, que fue devuelta en 1941 en un acuerdo bilateral.
![]() |
| Dawe, Miguel Ricardo de Álava, 1818 |
Álava fue nombrado miembro de
honor de la Real Academia.
![]() |
| Murillo, Sta. Isabel de Hungría curando a los tiñosos, 1672 |
Era tal la cantidad de cuadros y
la imposibilidad de mostrarlos en la Academia, que esto aceleró la decisión de
abrir el Museo de Pinturas, o sea, el actual Museo del Prado, en 1819, un
proyecto largamente deseado por la reina Isabel.
El arte de una nación es
parte de su Historia, de su identidad. Robarlas o destruirlas es parte de una
estrategia bélica; no es sólo ambición desmedida. Me llevo parte de tu alma, de
tu esencia.
![]() |
| Zurbarán, La circuncisión, 1639 |
Y cada cuadro saqueado lleva en
sí parte de esa historia.
Fuentes: Becerro de Bengoa, R. El
general Álava. Madrid, Fernández, 1884
Hempel Lipschutz, I. «El despojo de obras
de arte en España durante la Guerra de la Independencia». En: Madrid, Arte Español. Revista de la Sociedad
Española de Amigos del Arte, 1961.
Torres, J. “Plunder and the Musée
Napoléon”. En: Insights for the thinking world. Oxford, Oxford
University Press, 2010


.jpg)










No hay comentarios :
Publicar un comentario