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jueves, 8 de febrero de 2018

Colores rotos


6to contraste: cualidad

Vamos llegando de a poquito al final de nuestra serie de artículos sobre la interacción del color. (Si te perdiste los artículos anteriores, te pongo los links debajo)

El penúltimo puesto, según el prof. Itten, le corresponde al contraste de cualidad. ¿Qué significa esto de cualidad del color?

Klee, Máscara con banderita, 1925


Resumiendo y para hacerlo más fácil, se trata del contraste entre un color puro y uno roto. En pintura, decimos que un color es roto (o quebrado, sucio o muerto) cuando pierde intensidad ya sea por la mezcla de gris, negro o de su complementario. El resultado es un color que se va acercando a los pardos, o sea, un gris colorido. Por eso es que a este tipo de contraste también se lo suele llamar “de intensidad”. Esto parece un trabalenguas, no sé si me estás entendiendo. ¡Espero que sí!






Picasso, Acróbata y joven Arlequín,1905
Según cuál sea el componente invasor, el color puede volverse o más oscuro o más claro, o más frío o más cálido; se enturbia y se opaca. Un amarillo se vuelve verde oliva si le mezclamos negro: si los dejamos interactuar entre sí, el amarillo puro resalta en todo su esplendor. Si a un rojo le mezclamos verde, se aniquilan mutuamente. (puedes leer un poco más aquí). Si al color principal le agregamos blanco, se convierte en lo que llamamos “tonos pasteles”.










En Pintura se logran efectos maravillosos con este recurso. Mira el cuadro de La Tour: lo ha pintado con un solo tono de rojo al que le va agregando negro. ¡Fíjate cuántos matices diferentes ha logrado! Semejante sencillez en la técnica hace que en la obra ¡se respire un clima de intimidad increíble!

La Tour, El recién nacido, 1649
Friedrich, Orilla del mar en niebla, 1807

Otro cuadro impresionante es éste de Friedrich: los tonos grises de la niebla se evaporan, se diluyen y los tonos más intensos y definidos se potencian en el primer plano. (Si quieres ver el análisis de esta obra, pincha aquí.)





Picasso, Mujer con brazos cruzados, 1901




En estas obras de Picasso también aparece este tipo de contraste.











Klee, Figura en el jardín, 1940






Y por supuesto, en la Bauhaus se experimentaba también de esta manera con el color.










(Imagen: C.del Rosso)



(Imagen: C.del Rosso)
En moda no es un contraste que se utilice demasiado, pero ¿por qué no? Podemos jugar con combinaciones de un mismo color en estado puro y sus variantes, ya sea en tonos pastel (mezclados con blanco) o grisáceos. 







(Imagen: houseandgarden.co.uk)


En decoración de interiores lo solemos ver un poco más: provoca en los ambientes una sensación de armonía y equilibrio.










(Imagen: C.del Rosso)

¿Una mesa en este tipo de contraste? El gris no es muy adecuado para hacer agradar a tus invitados; sin embargo, hace destacar a tus manjares. (Mira este post anterior).




(Imagen: C.del Rosso)


Pero, ¿y si probamos con un tono puro y variantes en colores pasteles o rotos?








Y ya vamos llegando al final de nuestra serie. El último contraste propuesto por Itten es el de cantidad, el más fácil.

Albers, J. La interacción del color. Madrid, Alianza, 1998
Itten, J. Kunst der Farbe. Leipzig, Seemann, 2000
Llewelyn-Bowen, L. Design rules. London, Contender Books, 2003


Los otros tipos de contrastes los encuentras en estos enlaces:
Convivencia inestable (Introducción)
Los colores son pura energía (1er contraste, colores puros)
Luces y sombras (2do contraste: colores claros y oscuros)
Una cuestión de temperatura (3er contraste: colores cálidos y fríos)
Duelo a muerte (4to y 5to contrastes: colores complementarios y contraste simultáneo)



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