navigation + slideshow

jueves, 30 de abril de 2020

La velocidad de las máquinas llegó a la Pintura



¿Qué es el futurismo?

Boccioni, Dinamismo de un ciclista, 1913

Suena a astrología, pero no, el Futurismo es un movimiento artístico del sg. XX. Nació en Italia en 1909; su influencia llegó a Rusia, España, Portugal y Argentina. ¿Lo habías oído nombrar? No es muy conocido, realmente.

Balla, Velocidad abstracta más sonido, 1913


El promotor de todo esto fue un jurista y poeta con muchas ganas de revolucionarlo todo,  llamado Filippo Tommasso Marinetti. 

Boccioni, Golpiza en la galería, 1910
Publicó en ese año el Manifesto Futurista, primero, en varios periódicos italianos y, luego, en Le Figaro. Estamparon su firma otros artistas, los que fueron los miembros fundacionales del grupo: Umberto Boccioni, Carlo Carrà, Gino Severini, Luiggi Russolo, Giacomo Balla, Mario Sironi.















El Manifesto no tiene desperdicio. Te lo resumo, porque es muy largo. 

Manifesto futurista, Le Figaro, 20-2-1909
(Imagen: Wikipedia)
El movimiento, el salto mortal, el peligro está por encima de todo. La velocidad de las máquinas, los trenes, el automóvil, el caos de la ciudad y el hombre al volante son más bellos que la Victoria de Samotracia: la tecnología es el signo de los nuevos tiempos. La guerra es Belleza e higiene del mundo: son patriotas, nacionalistas y militaristas; hay que morir por las ideas y, de hecho, varios se alistaron voluntariamente y cayeron en el frente de batalla. Son, además, machistas: desprecian a las mujeres y se prohíbe el matrimonio (aunque esto dura bastante poco: Marinetti se casa muy pronto). Hay que destruir a los museos (esos cementerios), bibliotecas y academias: es hora de instaurar una nueva cultura, tirar abajo toda esa tradición italiana asfixiante… El que defiende a la tradición es un passatista (de passato, “pasado” en italiano).







Marinetti, Asamblea tumultuosa, sensibilidad numérica,1919
En "La libertad de las palabras", impresión 
Marinetti era el líder: escribió varios manifiestos sobre diversos temas, convirtiéndolo casi en un género literario. El Futurismo tenía la pretensión de abarcar todos los ámbitos de la vida. Aplicaron estos cánones a la arquitectura, a la escultura, al teatro, a la música, la moda, el cine, etc. P.ej.: decía que había que eliminar la pasta asciutta de la gastronomía italiana (mamma mia…) y suplantarla por el arroz. Basta de comer con cuchillo y tenedor (la cuchara se salvó: es que tomar sopa con la mano es un poco complicado). Lo mejor era la comida procesada y fabricada químicamente. (Menos mal que sus ideas no prosperaron.) Nada de naturaleza: la máquina es el futuro, símbolo del progreso; la belleza está en las estaciones de tren, las fábricas, la ciudad, lo construido por el hombre.

Severini, Jeroglífico dinámico del Bal Tabarin, 1912

La primera gran exposición fue en 1912 en París. Al estallar la 1ra Guerra Mundial, muchos se alistaron. Boccioni murió en 1916 y esto fue un gran golpe para el grupo. Volvieron a reunirse hacia 1918 y luego hubo otra segunda fase a partir de 1928 y hasta 1939. Las ideas seguían estando teñidas de anarquismo y de abolición de todo lo tradicional, aunque en lo que respecta al arte, fueron de la inspiración cubista hacia el surrealismo o el constructivismo. Sin embargo, por estos años Marinetti se vuelca políticamente hacia el fascismo de Mussolini y le será fiel hasta el final. Un derrotero poco fácil de entender. Su arte no tenía nada que ver con el ideal clásico del Novecento que alentaba el régimen. Y Marinetti, ése que decía que había que incendiar los museos y las academias, terminó siendo nombrado por Mussolini para la Academia de Italia. Muere en 1944 y con él se acaba el Futurismo.



Balla, La luz de la calle, 1909
Del resto de los artistas, Balla siguió los pasos de Marinetti y fue parte del elenco de artistas del régimen. Carrà se distanció del grupo hacia 1915; revaloriza el arte del Trecento y se acerca a la “Pintura Metafísica” de De Chirico (lo vimos aquí). Severini tuvo un período de crisis en el que se dedicó a la pintura religiosa; vuelve al Futurismo luego de la 2da Guerra, pero aplicándolo al movimiento de la danza.













Estilísticamente, como te decía arriba, buscan representar el movimiento, lo cual es una utopía, al menos en la Pintura. Para ello recurrían a líneas repetidas, descomponiendo la figura en patrones rítmicos, como puedes ver en las imágenes. Te muestra una acción mientras está ocurriendo. La inspiración está, sin duda, en el cubismo (te lo expliqué aquí): en éste los artistas buscaban plasmar por medio de la fragmentación y la multiperspectiva una totalidad espacial -y temporal, en la experiencia del espectador; en cambio, los futuristas quieren acentuar la impresión de dinamismo, o sea, la instancia temporal. Creo que en la escultura, al ser tridimensional, lo lograron más cabalmente.

Boccioni, La carga de los lanceros, 1914

En cuanto al color recurren al contraste de complementarios (te lo expliqué aquí), que es el más vibrante de todos.

Severini, El tren de la Cruz Roja atravesando un pueblo, 1915


Si bien el Futurismo no tuvo mucha influencia posterior, en parte, por su filiación política, sus recursos técnicos los podemos ver hoy en los cómics.

Carrà, Nadadores, 1910


Fuentes: Argan, G.C. Die Kunst des 20. Jahrhunderts 1880-1940. Berlin, Propyläen V., 1990
Brettel, R.R. Modern Art 1851-1929. Oxford, Oxford University Press, 1999
Honour, H.-Fleming, J. Weltgeschichte der Kunst, Munich, 1983
Laneyrie-Dagen, N. Leer la pintura. Barcelona, Larousse, 2010



No hay comentarios :

Publicar un comentario