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jueves, 10 de octubre de 2019

Trocitos de realidad


¿Qué es el cubismo?


Picasso, Violín "Ma jolie", 1912

Hablamos siempre del cubismo, de Picasso, pero ¿de qué se trata realmente todo esto? Te lo había prometido y aquí estoy.

Es que es así: asociamos enseguida Picasso-cubismo y es lógico. Sin embargo, no fue el único: hay que agregar a Georges Braque y Juan Gris (y otros muchos que se plegaron al asunto más tarde). Picasso no se levantó un día y dijo: “Ah, voy a inventar el cubismo” y se puso a dibujar figuras extrañas. No lo hizo solo: fue un proceso que compartió con Braque.

Picasso, Retrato de Ambroise Vollard,
1910
Sin duda, Picasso era un genio. Uno de ésos que cambian el rumbo de la Historia de la Pintura, que son muy pocos, la verdad. Su modo de ver la Pintura (y el de Braque) tiene que ver con un contexto, con un desarrollo que se estaba dando de antes.

El germen está en los aportes del Impresionismo y en las investigaciones de Cézanne. Los impresionistas buscaron la vibración del color por yuxtaposición de pinceladas y Seurat lo llevó al extremo (pincha aquí): las figuras eran un conjunto de manchitas que el ojo unía y daba sentido a toda la forma.










Cézanne proponía descomponer la naturaleza en figuras geométricas para comprender las formas. Sus cuadros eran pinceladas cuadraditas, unas al lado de otras, consolidando el volumen, sin perder la unidad.

Cézanne, Montaña de Santa Victoria, 1902


Por otro lado, era una época en la que se buscaba la inspiración en lugares lejanos. A los impresionistas les fascinaba Japón, Gauguin se fue a la Polinesia… Y Picasso descubrió el arte de África: en las esculturas africanas encontró lo que estaba buscando.

Picasso, Las señoritas de Aviñón, 1907

Braque, Mujer con guitarra, 1913
Picasso no fue cubista toda su vida. En sus comienzos era bien figurativo, bien realista, y lo siguió siendo hasta que se murió. ¿Qué fue lo que lo hizo pintar un cuadro como “Las señoritas de Aviñón”? Kahnweiler decía que en él está el comienzo del cubismo. El punto de partida está en Cézanne: hay que volver a encontrar el volumen, dar solidez a los objetos, a las figuras, que tengan relieve. Entonces, colorean el dibujo, ya fraccionado en figuras geométricas. Pero los colores se ensuciaban y distraían al espectador del problema esencial: la forma y el volumen. Optaron por armonías monocromas, con gradaciones de color. Los fovistas, por ejemplo, (pincha aquí) experimentaban con el color, pero todo era plano.













Picasso, Dora Maar, mujer sentada, 1941
Esto los llevó a incorporar la multiperspectiva. Si la tradición occidental se basaba en la perspectiva con punto de fuga y todo eso (te lo expliqué aquí), ellos avanzaron un poco más. Ahora una misma figura se ve con distintos puntos de fuga y en un mismo plano. Así es como en un retrato, por ejemplo, podemos ver al personaje de frente y de perfil a la vez. Esto es una verdadera revolución: el cuadro ahora muestra una cuarta dimensión, la del tiempo, la sucesión temporal del paso de una posición a la otra. (Aunque sigue siendo una ilusión, la gran paradoja de la Pintura.)














Picasso, Retrato de Kahnweiler, 1910
Así, la figura se va volviendo casi irreconocible: no hay color, no hay volumen, no hay formas.  A veces, una mano, una nariz, emergen de ese conjunto de líneas y sombreados, para darnos la pauta de lo que estamos viendo. Kahnweiler posó para su retrato, pero a Picasso no le interesaba representarlo tal cual era. El cuadro es otra realidad, una “naturaleza” paralela.



















Picasso, El guitarrista, 1910
Pero llegó un momento en que ya no había ninguna pista del tema del cuadro. Había que fijar la vista del espectador en algún punto y conducirlo hacia un lugar seguro. Entonces, comenzaron a agregar objetos reales en el cuadro, recortes de diario, la rejilla de una silla, etiquetas…: los “papiers collés”. El collage existía de antaño, ellos sólo lo renovaron (te lo conté aquí). Eran trocitos de realidad en una maraña de objetos extraños. La consecuencia:  aparece el relieve en el cuadro.













Gris, Copas, Pernod y botellas de vino,
1913, collage


El paso siguiente fue buscar lo más significativo del objeto, su esencia; que no estuviera afectado por la luz, el volumen, la perspectiva. Ahora hay más color, que ayuda al reconocimiento del objeto.


















Gris, El lavabo, 1912
El nombre se lo pone Vauxcelles al ver un cuadro de Braque en 1908. El público lo rechazó de plano, hasta tal punto que Kahnweiler decidió no exponer más cubismo en París. El Salón de los Independientes de 1911 los terminó por consagrar. Influye en muchos artistas, como los futuristas, Delaunay, Léger, Metzinger, Duchamp… Después de la 1ra Guerra, todo cambia. El único que sigue fiel al cubismo es Gris. Picasso vuelve cada tanto, aunque va evolucionando hacia el surrealismo y no deja la pintura figurativa.















Fue el primer movimiento artístico que dinamitó los parámetros convencionales de la pintura occidental. Lo representado ya no tiene relación con la realidad; se acabó la mímesis aristotélica, la ilusión de realidad en el plano. El artista ya no copia, crea una realidad nueva. Esta revolución tan radical es, en definitiva, efecto de los cambios que se estaban produciendo en la sociedad. El arte es espejo de una época.

Bracque, Guitarra y partitura, 1919, collage


Puedes revisar también este artículo:

Fuentes: Argan, G.C. Die Kunst des 20. Jahrhunderts 1880-1940. Berlin, Propyläen V., 1990
Brettel, R.R. Modern Art 1851-1929. Oxford, Oxford University Press, 1999
Honour, H.-Fleming, J. Weltgeschichte der Kunst, Munich, 1983
Laneyrie-Dagen, N. Leer la pintura. Barcelona, Larousse, 2010




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