navigation bar

jueves, 9 de abril de 2026

Herederos sí, pero no tanto

Gauguin, A los pies de la montaña Thye, 1892

¿Qué es el Posimpresionismo?


Hay 3 artistas de fines del sg. XIX y comienzos del XX que no sabemos dónde encajarlos. Tuvieron contacto con los impresionistas, pero fueron más allá del Impresionismo y no se consideraban como tales.

Te estoy hablando de Cézanne, Van Gogh y Gauguin.

Cézanne, Cesto con manzanas, 1893

De ellos te he contado muchas anécdotas y también hemos analizado sus cuadros. Pero, ¿a qué estilo pertenecen?

Inclasificables, tanto, que para poder ponerles una etiqueta los hemos juntado bajo el título de “Posimpresionismo”, cuando son muy diferentes entre sí.

Van Gogh, Iris, 1889

Pero tampoco tanto.

Cézanne, Autorretrato, 1879


Cézanne fue parte del grupo de los impresionistas. Expuso con ellos en la 1ra (1874) y en la 3ra exposición (1877). Era hipersensible y se tomaba todo a pecho. Detestaba París y se refugió en la Provenza. Su huída de París tenía que ver con su falta de adaptación y su poca habilidad para las relaciones sociales, pero había una razón más profunda: fue el primero que se dio cuenta de los problemas que escondía el Impresionismo.

Cézanne, La montaña de Sta. Victoria, 1902

Las críticas: al intentar captar el instante, lo fugaz, se perdía el volumen, la solidez de las figuras. Los cuadros eran planos y había que recuperar la profundidad que tanto había costado aprender a representar.

Su obsesión era reducir los objetos a cuerpos geométricos para otorgarle la solidez que les faltaba (te lo conté por aquí) y recuperar la profundidad con el contraste de cálidos y fríos, retomando lo que Leonardo había llamado la “perspectiva aérea” (puedes releerlo por aquí). En esa búsqueda, la perspectiva tradicional iba cojeando por todas partes. Cézanne no tiene intención de representar la realidad tal cual es. La composición es una búsqueda.

Cézanne, Naturaleza muerta, 1890

Sus pinceladas cuadradas, meditadas una a una, inspiraron a Braque y a Picasso. Dio pie al Cubismo (lo vimos por aquí) y el paso siguiente fue la multiperspectiva, es decir, los objetos vistos desde distintos ángulos, que ya estaba presente en los cuadros de Cézanne.

Cézanne, Mme. Cézanne en 
silla amarilla, 1890


Van Gogh, bueno, qué más podemos decir de él.

Van Gogh, Autorretrato, 1888

No tuvo contacto con los impresionistas de manera directa, pero conocía perfectamente lo que hacían, ya que su hermano Théo era su marchante. De los impresionistas decía que no llegarían a nada. Van Gogh tampoco pretende ser fiel a la realidad. Su mayor ambición fue captar la esencia del color, pero de manera expresiva, es decir, que el color sea expresión de la emoción y los objetos no tienen por qué ser pintados según su color real. Su libro de cabecera: la teoría del color de Chevreul, basada en el contraste de complementarios (lo vimos por aquí). Además, la fuerza de la pincelada también marcaba una diferencia notable.

Van Gogh, Terraza de café por la noche,
1888


Gauguin tuvo una etapa impresionista, instruido por Pissarro (Cézanne también fue su alumno). Participó en la 4ta exposición impresionista (1879), en la 5ta (1880), en la 6ta (1881), en la 7ma (1882) y en la 8va (1886). Pero Gauguin buscaba otra cosa. Influido por las figuras planas de las estampas japonesas y la teoría de los colores complementarios, se fue despegando de la técnica impresionista hasta encontrar un estilo muy personal.

Gauguin, Autorretrato con
paleta, 1891


Los simbolistas se inspiraron en él. En muchas partes lo verás como que lideraba el movimiento sintetista.

Gauguin, Visión después del sermón, 1888


Sin embargo, necesitaba otros horizontes y partió a los mares de la Polinesia, buscando el paraíso en la tierra. La cosa no salió bien del todo, aunque su fama de pintor exótico, que se atrevió a cortar con la civilización, llegó a París.

Gauguin, ¿Cuándo te casas?, 1892

Estos 3 artistas tienen en común que ellos ya no se ven como impresionistas y que no tienen la mínima intención de representar la naturaleza tal cual la vemos.

Van Gogh, Noche estrellada, 1889

Al Posimpresionismo podemos situarlo desde 1886, con la última exposición impresionista, hasta 1906, el año de la muerte de Cézanne. El nombre se los puso Roger Fry en 1906.

Gauguin, Mes de María, 1891


A partir de ellos tomarán la posta no sólo los cubistas, sino también los fovistas y los expresionistas.

Fueron los herederos directos del Impresionismo. Sí, pero no tanto.

Van Gogh, El sembrador, 1889


Fuentes: Brettel, R.R. Modern Art 1851-1929. Oxford, Oxford University Press, 1999

Honour, H.-Fleming, J. Weltgeschichte der Kunst. München, WBG, 1983

Laneyrie-Dagen, N. Leer la pintura. Barcelona, Larousse, 2010

No hay comentarios :

Publicar un comentario