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jueves, 30 de julio de 2026

Al fin de cuentas, todo es geometría


Caillebotte, Llanura de Gennevilliers desde Argenteuil, 1888


 De vacaciones 

Composición en Pintura:

   Ejes

Hay otras formas de componer un cuadro que son más fáciles de descubrir.

Tomamos el rectángulo y marcamos sus ejes verticales u horizontales. Así lo dividimos en zonas y colocamos las figuras protagonistas según esos ejes.

Cézanne, Castaños en Jas de Bouffan, 1885

Este tipo de composición la puedes encontrar en los paisajes con árboles, en llanuras… o en señoritas descansando en una tarde de mucho calor.

Morisot, Eugéne Manet en la isla de Wight,1875

¿Y qué diferencia hay con la composición por superposición de planos que vimos antes? Cuando hay una sucesión de planos, franjas, si quieres, te muestran el camino hacia el fondo. Como en este cuadro de Morisot: es una composición con abertura, pero en el recuadro de esa ventana vemos jardín, baranda, vereda con alguien paseando, el puerto. Es una sucesión de espacios hacia el fondo. En la composición vertical/horizontal colocamos los objetos sobre estos ejes.

Waterhouse, Dolce far niente, 1880

P.ej. en este cuadro de Waterhouse nos remarca la sensación de pereza y bochorno en una tarde de verano con una figura recostada, que coincide con el eje horizontal.

Decimos que estas dos clases de composición son estáticas, especialmente la horizontal. La vertical no implica movimiento, aunque en algunos casos podría pensarse en un movimiento arriba-abajo o abajo-arriba.

Rubens, Descendimiento de la Cruz,
1613

En cambio, la composición en diagonal es la más dinámica de todas. Siempre implica movimiento. Es típica en los “Descendimientos de la Cruz” o también, p.ej., en las escenas de ballet de Degas.

Degas, Fin del arabesque,
1877, técnica mixta

También la puedes encontrar en paisajes que muestran una pendiente natural.

Hassam, Los acantilados del sur,
Appledore, 1913

Piensa en el rectángulo como un campo de fuerzas. No da igual dónde estén los personajes.

¿Seguimos?

Otros casos especiales: la composición en “L”, en “X” o en cruz.

David, Mme. Récamier, 1800

La composición en “L” la verás en figuras sentadas o recostadas en tumbonas, chaise longue o récamier… llamada así por Mme. Récamier, que la tienes aquí.

Van Gogh, Campo de trigo con ciprés, 1889

O también cuando tenemos algún elemento vertical pronunciado sobre una horizontal en ángulo, como p.ej. en este paisaje de Van Gogh.

Pissarro, Bvd. Montmartre de noche, 1897

En “X”: puedes encontrarla en paisajes urbanos con un punto de fuga (sí, claro, también podrías interpretarlo como “necesidad de profundidad”, lo vimos por aquí). La “X” divide el campo del rectángulo en 4 secciones triangulares, que pueden ser llenadas con lo que quieras. P.ej., tienes este cuadro de Pissarro, que analizamos aquí hace un tiempo. O este de Monet (lo vimos por aquí), donde, si proyectamos las líneas del banco, tenemos marcadas perfectamente las 4 secciones.. 

Este tipo de composición también es llamada “Cruz de San Andrés” o “en aspas”.

Rafael, Los desposorios de la Virgen,
1504

Y en cruz: aparece muchísimas veces, casi siempre en pintura religiosa. Mira, p.ej., este cuadro de Rafael: el templo y el horizonte marcan una cruz (aunque también lo podríamos ver como “necesidad de profundidad”, por el punto de fuga, o, incluso, como una construcción en franjas, con dos zonas bien delimitadas). 

Malevich, Cruz negra, 1920

Y bueno, éste de Malevich, que es bien obvio, ¿no?

¿Y en zigzag? Bueno, es muy rara, pero puede aparecer. P.ej., en este cuadro de Tintoretto.

Tintoretto, San Jorge y el dragón, 1555


O en éste de Klee

Klee, Rayo de color, 1927

¿Qué te parece todo esto?

A ver, cuando los artistas tenemos un proyecto entre manos, jugamos con todos estos conceptos, buscamos siempre cuál es la mejor manera de encuadrar el motivo. ¿Nos sale instintivamente? Casi siempre. Es cuestión de oficio.

 








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