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jueves, 17 de agosto de 2023

Un color, un país

 

van Hulsdonck, Naturaleza muerta con naranjas y limones en bol de porcelana, s.f.


Holanda y el naranja

El naranja era un color al que nadie le prestaba atención. Se lo percibía como amarillo oscuro o rojo amarillento. Cuando vimos la historia de los colores, te conté algo por aquí.

¿Y cómo puede ser que, si era un color que pasaba desapercibido entre tantos otros, pase a ser el color de todo un país, Holanda?

Sin embargo, la bandera de los Países Bajos no lleva naranja. Es azul, blanca y roja. ¿Cómo se entiende? Raro, ¿no?

 

Bandera de Países Bajos actual

Sí, muy raro: es una suma de malentendidos.

Había una vez… un pequeño principado en el sur de Francia, llamado Orange. No había cultivos de naranjas ni nada parecido. El lugar originariamente se llamaba Arausius, en tiempos de los romanos, y en dialecto del lugar (el occitano), Aurenja. Por asimilación y por deformación de la palabra terminó siendo Orange. Por esas cosas de las sucesiones reales, el principado pasó a ser parte de los Países Bajos en el sg. XVI y, por eso, la familia real se empezó a denominar “de Nassau-Orange”, hasta el día de hoy. Desde el sg. XVIII es parte de Francia (nombre actual: Vaucluse).



Murray, Rey Guillermo I, s.f.

El protagonista que dio pie a este lío tan colorido fue Guillermo I de Nassau, El Taciturno, quien recibió el título de Príncipe de Orange (hoy en día lo mantiene el heredero de la casa real holandesa). Fue el que encabezó la lucha contra la Corona Española (guerra que duró 80 años) y la imposición del Catolicismo, primero, por parte de Carlos V y luego, por Felipe II. Guillermo I no terminó bien: fue asesinado en 1544.

La independencia y la paz llegó en 1648. Habrá un Guillermo II y un Guillermo III, que fue rey de Holanda y de Inglaterra. ¿Cómo? Bueno, derrocó a su suegro, Jacobo II de Inglaterra. Apoyó a los rebeldes irlandeses protestantes y, por eso, en honor de la Casa Orange, la bandera de Irlanda lleva el color naranja. Los que estudian estas cosas de las banderas dicen que el verde representa a los católicos; el blanco, a la paz entre los dos grupos religiosos, y el naranja, como te dije recién, a los protestantes. (Guillermo III no tuvo descendencia, así que con su muerte la casa real de Holanda ya no tuvo más nada que ver con la corona inglesa.) Mira su retrato y presta atención al color de su capa.


Bandera de Irlanda


¿Y qué pasó entonces con la bandera de Holanda? Hubo varios tipos de banderas, pero la que se impuso era azul, blanca, naranja. Hacia 1630 dejaron la franja naranja y la cambiaron por roja. No se sabe exactamente por qué. Algunos dicen que fue porque los tintes naranjas no eran resistentes o porque en el mar el rojo se ve mejor.

Vroom, Barcos holandeses persiguiendo galeras españolas, s.f.


Key, Guillermo I, 1579

Como quiera que sea, donde hubo holandeses, hubo naranja. En Sudáfrica existió un Estado Libre de Orange, en la guerra de los boers, llamado así adivina en honor a quién.

A que no te imaginas cuál más: el condado de Orange, en Nueva York. ¿Qué tienen que ver los holandeses con la Gran Manzana? Pues… que fue fundada en 1624 por holandeses y la llamaron Nueva Amsterdam. Cuando en 1664 los ingleses la conquistaron, le pusieron como nombre Nueva York. No duró mucho: en 1673 los holandeses la recuperaron y la llamaron New Orange (no podía ser de otra manera). Esto no duró más que un año, pues por tratados de paz finalmente cedieron la ciudad a los ingleses y desde entonces lleva el nombre como la conocemos hoy. Sólo quedó como recuerdo el Condado de Orange.

van Hulsdonck, Uvas, naranja con mosca, s.f.


Así fue cómo por una rara asimilación del nombre original del principado con las naranjas, el color pasó a ser parte inseparable de la historia de los holandeses. El naranja es su color nacional. ¡Basta con ver a la selección de fútbol y a su hinchada!

Fuentes: Heller, E. Wie Farben auf Gefühl und Verstand wirken. München, Droemer V., 2000

St. Clair, K. The secret life of color. New York, Penguin, 2016

Welsch, N.-Liebmann, C.Chr. Farben. München, Elsevier V., 2004

 

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