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| Tiziano, Autorretrato, 1562 |
Las cartas de Tiziano a los reyes de España
Oh, el gran Tiziano.
Murió en su querida Venecia a
causa de la peste en 1576, con 90 años. Un grande entre los grandes, ejemplo
patente de la Escuela Veneciana. Poco dibujo, mucho color y pincelada
expresiva. Miguel Ángel admiró sus obras, pero, según él, ¡qué lástima que
estos venecianos no sepan dibujar!
A Tiziano no le faltaba el dinero. Tenía una asignación anual como pintor de Venecia, cuya única obligación era retratar al dogo en funciones. Sus obras eran requeridas por todas partes. Su fama llegaba a toda Europa. Vivía en una mansión elegante donde atendía a ilustres clientes y embajadores de todas las naciones, incluso a nuestro ya conocido Vasari (lo vimos por aquí).
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| Tiziano, La Gloria, 1554 |
Fue admirado por reyes y nobles,
pero, en especial, por la Corona española. Primero, por Carlos V; más tarde,
por Felipe II. Durante casi 46 años les proveyó de cuadros mitológicos,
religiosos y retratos. Todos los cuadros de Tiziano que ves en el Museo del
Prado, en El Escorial o en las Colecciones Reales fueron encargos de la Corona.
El problema era que no le pagaban
por sus obras.
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| Tiziano, La Dolorosa con las manos cerradas, 1554 |
¿Qué harías tú? El emperador te pide unos cuadros. No te paga. Te pide otros. ¿Le vas a decir que no? Podría ofenderse y perderías a un gran mecenas. Y sigue sin pagarte.
A Tiziano no le hacía falta el
dinero, pero quería cobrar por su trabajo, como era lógico. No perdonó ni una
deuda sin saldar. Si el rey le prometía algo, se lo recordaba una y otra vez.
Así, durante más de 40 años. ¿Qué harías tú?
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| Tiziano, Carlos V con su perro, 1533 |
A Carlos V lo vio 4 veces, en
Italia y en Alemania, y de esos encuentros tenemos los retratos pintados por el
artista. A España no viajó nunca, alegando su vejez. ¿Vejez? Tenía por ese
entonces 57 años. Es cierto que los parámetros de esperanza de vida de esa
época no eran los mismos que los nuestros, pero tampoco era inusual. Si
pensamos en que Miguel Ángel murió con 88 años… Parece ser que Tiziano
aprovechaba esta situación para dar lástima y presentarse con la autoridad de
la madurez, frente a las nuevas generaciones de artistas, como Veronese o
Tintoretto.
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| Tiziano, Carlos V sentado, 1548 |
En 1535 Carlos V le prometió un privilegio de maíz de la Tesorería de Nápoles. Más tarde le concedieron una pensión que debían pagarle desde Milán; a los 4 años le duplicaron la paga. Y el dinero no llegaba. Las cartas de reclamación comienzan en 1545.
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| Tiziano, Carlos V a caballo en Mühlberg, 1548 |
“Mientras tanto, le beso su
invictísima mano con todo el afecto y reverencia de mi corazón, y le suplico
que se digne ordenar y hacer que tengan efecto tanto la trata de grano del
Reino de Nápoles que me fue concedida hace tantos años por Vuestra Majestad
como la pensión de cien escudos que ordenó que se me pagase cada año en Milán
por razón de la Anunciación que yo le envié…” (a Carlos V, 8 diciembre 1545, pág.185)
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| Tiziano, La Dolorosa con las manos abiertas, 1544 |
Veinte años después, en 1554, otra carta con quejas le llega al rey: que ha casado a su hija Lavinia, que ha estado enfermo, que ya es un anciano. Que se le había prometido una pensión para su hijo Orazio, su ayudante. Carlos V ya no estaba pensando en asuntos terrenales, pues su intención era retirarse del mundo en un monasterio. A su muerte, Felipe II quiso arreglar el problema; Tiziano envió a su hijo Orazio a cobrar los dineros y no tuvo suerte (además de sufrir un atentado: te lo cuento otro día).
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| Tiziano, Felipe II, 1554 |
De vuelta a la carga con sus
reclamaciones. No le pagan, mientras tanto él sigue enviando cuadros y más
cuadros. Habían pasado 30 años y la subvención de Nápoles nunca había llegado y
la pensión de Milán, tampoco.
Tiziano empezó a tratar a Felipe
II en 1548, siendo éste aún príncipe. La primera carta es de 1552 y sólo cesará
con la muerte del pintor.
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| Tiziano. La Oración en el Huerto, 1558 |
En 1556 perdió la exención de
pagar impuestos en Venecia y tuvo que declarar sus bienes. Aparecieron tierras,
campos sembrados, casas, a las que les asignó un valor menor que el real. No
mencionó sus negocios de arte, pensiones o ventas.
Lo más notable es que se atrevía
a reclamarle el dinero directamente al rey. Tenía acceso directo al monarca.
Nada de emisarios o embajadores. Su Majestad, dé la orden de pago.
“Vuestra Majestad sepa que no han
surtido efecto las cédulas con que Vuestra Majestad me concedió la gracia a los
dineros asignados a mi merced en Génova, pareciendo que usted, que sabe vencer
a potentísimos y soberbios enemigos con su invictísimo valor, no es obedecido
por sus ministros, de tal guisa que yo ya no veo cómo seguir manteniendo la
esperanza de obtener estos dineros que me han sido asignados por la dicha
gracia suya.“ (carta a Felipe II, 22 abril 1560, pág. 227)
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| Tiziano, El Entierro de Cristo, 1559 |
Por eso son tan interesantes sus
cartas. En ellas alaba a Su Majestad, se pone a su disposición, con toda la
diplomacia de la que era capaz; le da cuenta de los avances que está haciendo en
sus obras, le ofrece otras; le regala otras como gancho y para que se sienta
aún más comprometido con él, y le vuelve a reclamar el pago pendiente con toda
la diplomacia posible.
Si no las termina a tiempo, el
rey se las reclama. Bueno, pues, la termino cuando me pague: no se lo dice así,
naturalmente, pero la intención era ésa.
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| Tiziano, Ecce Homo, 1548 |
Felipe II intentó solucionar el
problema. En una carta de 1561 Tiziano le agradece el pago de lo debido a
través de unos banqueros de Génova. Sin embargo, le pagaron de menos: la
orden del rey era en oro y le entregaron ducados. Con el cambio de divisa,
alguien se quedó con la diferencia y Tiziano esto no lo iba a dejar pasar. El
rey da la orden de pagarle la diferencia de inmediato.
En 1563 Tiziano vuelve a reclamar la trata de trigo de Nápoles y la pensión concedida a su hijo, por favor,
“antes de morir me haga la gracia de recibir algún consuelo…” (pág. 233, 28
julio 1563)
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| Tiziano, Venus y Adonis, 1560 |
En 1565, de nuevo: en Milán le
retienen parte de sus mensualidades y, como pago de lo restante, le asignan una
trata de arroz, que, al venderlas, perdió más de cien ducados. Dos años después
(vaya paciencia…):
“Y suplico humildemente a la
Majestad Vuestra que se digne a socorrerme en mis necesidades de esta edad,
aunque sea simplemente imponiendo a sus ministros que me sean pagadas mis
provisiones sin más dilaciones… “ (pág. 239, 2 diciembre 1567)
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| Tiziano, El rapto de Europa, 1572 |
Y en 1571 otra vez:
“… de un tiempo a esta parte no
he vuelto a cobrar ni la trata de Nápoles ni pago alguno de mis provisiones
ordinarias. De manera que no sé cómo hallar el modo de vivir en esta mi última
edad que estoy gastando, sin servir a Vuestra Majestad Católica, pues no he
recibido desde hace dieciocho años a esta parte ni un quattrino como pago de
las pinturas que de vez en cuando le he mandado… “ (pag. 242, 1 agosto 1571)
Y la última, de 1576, en los
mismos términos.
¿Tozudez? ¿Resiliencia?
¿Autoestima alta? ¿Caradurez?
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| Tiziano, Santa Margarita, 1574 |
Vasari, cuando describe la vida
de Tiziano, es muy diplomático. Reconoce la genialidad del pintor, aunque sus
cuadros parezcan no terminados. Él es quien cuenta cómo fue la visita de Miguel
Ángel al taller de Tiziano y su comentario sobre la falta de dibujo en los
venecianos. Sin embargo, el “non finito” ya lo había inventado el mismo
Michelangelo en sus esculturas. Vasari cuenta que vivía como un príncipe y
desliza, sin criticar, la solidez financiera del artista.
Esta actitud de permanente queja
y de reclamos le valió a Tiziano la fama de obsesionado con el dinero y de ser
un avaro.
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| Tiziano, Felipe II armado, 1551 |
Ahora, digo yo: ¿no estaba
reclamando el pago por su trabajo? ¿No estaba pidiendo que cumplieran con su
promesa? ¿Por qué siguió trabajando para la Corona Española durante tanto
tiempo si no cumplían con los contratos?
¿Qué opinas tú?
Nota: citas tomadas de ….

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