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jueves, 5 de mayo de 2016

Sobre venenos, cavernas y algo más

Los nombres de los colores
(Segunda parte)

Cabeza de buey, Altamira, 15000-12000 a.C.

La vez pasada te conté qué significa darle nombre a un color. Y te prometí que te iba a contar las historias que hay detrás de esos nombres tan raros que aparecen en los tubos de pintura. ¿Empezamos?


Boucher, Mme.Pompadour en el tocador, 1758
(Imagen: Wikipedia)
Con los blancos no hay problema, son todos elementos químicos: de zinc (PW4)[1], de plomo, de titanio (PW6)… A veces los alumnos me preguntan: ¿es que no son todos blancos por igual? Sí, son blancos, aunque se diferencian en luminosidad, pureza y textura. El de titanio es el más jovencito (1930); el de plomo tiene mucha más historia por detrás, ya lo usaban en el Antiguo Egipto. Es tremendamente tóxico; hoy en día se vende bajo muchas restricciones y advertencias. ¡Se usaba como polvo de maquillaje! A las pobres les producía parálisis facial y se les caían los dientes, con un sufrimiento atroz hasta morir envenenadas. Se cree que la sordera de Goya se debía a una intoxicación por el uso del blanco de plomo, el saturnismo (así se llamaba a esta sustancia en la Edad Media: como metal le correspondía el dios Saturno). Y no fue el único. En 1840 se comenzó a fabricar el blanco de zinc (que no es más que talco o tiza) y éste reemplazó al plomo tan dañino.





Goya, Otras leyes por el pueblo, 1816 (aguatinta)
Tampoco hay muchos pigmentos negros; la diferencia entre ellos la percibirás al mezclarlos con blanco o con algún otro color. Cuenta la leyenda (trasmitida por Plinio, el gran enciclopedista romano) que Apeles, el pintor de la corte de Alejandro Magno, calentó marfil molido y así fabricó el pigmento negro por excelencia (PBk9). Pero no te creas que el valioso marfil haya tenido ese destino por siempre: durante mucho tiempo se hizo destilando huesos bien peladitos y sólo le quedó el nombre.



Signac, Mujer a la luz de una lámpara
1890
El negro bujía (o negro de humo) (PBk7) existe desde que el hombre empezó a pintar en las cavernas: ¡es hollín de carbón! Se lo llama así en alusión a las lámparas de aceite, que dejaban como residuo ese polvillo que ensuciaba tanto. (¿Y qué otra cosa es pintar sino “ensuciar” o “manchar”?) Cuenta Plinio (sí, otra vez) que el primer retrato lo hizo una muchacha de Corinto, muy afligida porque su amor, un marino, se marchaba: delineó su sombra con carbón en la pared para retener su imagen de alguna manera. Este sabio romano no sabía que nuestros ancestros cavernícolas ya lo habían usado en las cuevas de Altamira, Niaux, Chauvet y tantas otras más… La chica no había sido muy original... ¿Se podría dibujar con el carbón de tu próximo asado? Como poder, se puede, pero no te lo recomiendo. Mejor usa el carboncillo de toda la vida. 









Payne, Autorretrato, 1820 (Imagen: Wikipedia)
El negro óxido (PBk11) es una pátina de óxido de hierro, cobre o zinc, y por eso tiende a un matiz marrón. Y como anda el hierro por ahí, también se lo llama negro de Marte, el dios de la guerra.

¿Y el famoso gris de Payne? No, no es un lugar; es el nombre del que lo inventó. William Payne es uno de los acuarelistas ingleses más destacados y tenía un problema: necesitaba un pigmento negro que no se volviera verdoso al mezclarlo con amarillo u otros colores. Encontró una mezcla a base de azul ultramar o de Prusia, tierra Siena natural y carmín; no es lo que llamaríamos un gris, sino más bien un negro con matices violáceos. Y como la mezcla no tiene negro, solucionó su problema (y el de unos cuantos pintores más).





Otro día seguimos con el resto de los colores.
Y si quieres saber el por qué del nombre de algún color, dímelo y te lo cuento.


Fuentes: Doerner, M. Malmaterial und seine Verwendung im Bilde. Stuttgart, Enke V. 1989;
Heller, E. Wie Farben auf Gefühl und Verstand wirken. München, Droemer V., 2000;
notas personales





[1] Éstos son los códigos correspondientes a estos pigmentos, ver post anterior. No cito los códigos de los colores que son mezcla de varios. Si pinchas en los nombres de los colores, podrás verlos en la página de vasaricolors.com

3 comentarios :

  1. La pintura resulta ser muy dañina para el medio ambiente, no?

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    1. Los elementos que usamos ya no son tan tóxicos como antes, porque están fabricados considerando este aspecto. Los colores quedan en el lienzo y muy poca cantidad se desecha al limpiar los pinceles. Lo más contaminante son los disolventes, pero cada artista debe ser consciente de tirar estos líquidos como corresponde y no contaminar, p.ej., el agua. Y estos disolventes no sólo se usan en actividades artísticas...

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  2. Gracias! super interesante!

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