navigation + slideshow

jueves, 4 de diciembre de 2014

No siempre estuvieron ahí

El Museo del Prado en la Guerra Civil Española

El 3 de Mayo de 1808, Goya, 1814
Las Meninas de Velázquez, El 3 de Mayo de Goya… nos parece que siempre estuvieron colgados ahí, en las paredes del Museo del Prado. Pero no, no siempre estuvieron ahí.



En julio de 1936 estalla la Guerra Civil Española. Los bombardeos sobre Madrid se suceden, y, a pesar de que había sido señalizado con bengalas, el Museo es bombardeado, aunque sin sufrir daños mayores.
(Imagen: Museo del Prado)
Ante el avance de las fuerzas franquistas, en noviembre de 1936 el gobierno republicano se traslada a Valencia. Y con él, las obras del Museo: el gobierno se consideraba el responsable legal  del patrimonio cultural del país y que éste debe estar donde él reside. La evacuación fue hecha por la Junta de Defensa del Tesoro Artístico, de manera documentada y ordenada. En mayo de 1938 el gobierno debe huir a Cataluña, y esta vez será de manera precipitada y en desorden. Un camión que transportaba El 2 y El 3 de Mayo de Goya chocó en Benicarló contra una casa derruida y cayó un balcón sobre El 2 de Mayo: aún hoy es visible el daño causado en la esquina inferior izquierda. Paradojas de la historia: la guerra deja sus huellas en un cuadro que muestra los horrores de otra guerra.

Los cuadros del Museo del Prado y de otras colecciones son almacenados en el castillo de Peralada, cerca de la frontera y sólido en su estructura, aunque allí también se almacenaban armas: en cualquier momento podía saltar todo por los aires.  En enero de 1939 cae Barcelona; el gobierno huye hasta Figueras.

Museo del Prado en 1939
(Imagen: Museo del Prado
Entretanto, la comunidad internacional se preocupa por la suerte de estas obras. José María Sert, artista, sin filiación política clara, promueve la formación de un comité internacional para el resguardo de estas obras en Ginebra, en la Sociedad de las Naciones. Ésta no puede intervenir en asuntos internos de un Estado ni quieren aparecer apoyando a Franco. Finalmente, por presión de los directores de museos de Inglaterra y Francia, aceptan almacenar las obras, sin comprometerse a nada más. Ninguno de los 2 bandos apoya a este comité internacional, pero los dejan hacer: no quedaba otra alternativa. Se firma un acuerdo con los republicanos el 2 y 3 de febrero en Figueras, de prisa, con el ejército franquista al caer. Los cuadros se trasladan entre el 3 y 4 de febrero a través de la frontera con Francia, en 71 camiones con 140 toneladas, junto con miles de personas que huían. Ya en Francia salen a Suiza en tren, aparentemente costeado por Picasso. En Ginebra se hace un inventario de todas las obras. Se discute la legalidad y competencias del Comité Internacional.

Regreso de las obras, 1939
(Imagen: Museo del Prado)
La guerra termina y los cuadros deben ser devueltos a España: a estas alturas la Sociedad de las Naciones ya había reconocido el gobierno de Franco. Pero antes se prepara una gran exposición en Ginebra, que se convertirá en un gran evento: asistirá el rey Alfonso XIII, que estaba exiliado en Suiza, políticos y miembros de la realeza europea. Termina la exposición y al día siguiente se declara la 2da Guerra Mundial. Las obras cruzan Francia, que está en guerra, en tren y con muchísimos sobresaltos: que no pasan las obras por los puentes, que la locomotora se desengancha, que Las Meninas se había ladeado en el vagón y tienen que parar o que arde el vagón de cola… El 7 de julio de 1939 el Museo del Prado vuelve a abrir sus puertas: los cuadros que hoy podemos disfrutar estuvieron 3 años y medio deambulando como rehenes de un enfrentamiento fratricida…

Nota: Éste es un resumen muy escueto del magnífico trabajo de Colorado Castellary. Si quieres conocer más detalles, te recomiendo que leas su libro.

Fuentes: Colorado Castellary, A. Éxodo y exilio del Arte. Madrid, Cátedra, 2008;

Aquí podrás compartir, ¡y no olvides comentar en la zona de comentarios!

4 comentarios :

  1. Interesantísima historia!! gracias por compartirla!

    ResponderEliminar
  2. bueno, tremendo.... la guerra atacando todo..... al menos muestra el compromiso de conservar el arte y sus obras.... supongo que en momentos tan terribles, lo habitual seria el saqueo....Gracias por este nuevo relato!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, tal cual... De hecho, el método de evacuación del Museo del Prado se tomó luego como ejemplo para otros casos en la 2da Guerra Mundial.
      Gracias por tu comentario...

      Eliminar

¿Te animas a pintar?

Ya tenemos nuestra 2da sesión de pintura al óleo en lacamaradelarte.com
Sólo tienes que pinchar aquí y ¡comenzamos!